
Silencioso dentro y fuera de la plaza. Misterioso en su toreo y en su vida. El torero más mediático del siglo XXI pasa por ser el más desconocido
Por Barquerito
www.hoy.es
La fama de persona inaccesible conforma la sustancia del perfil de José Tomás. Como si fuera un ser huraño o misántropo. Ni lo uno ni lo otro. Fue y sigue siendo irrenunciable la voluntad de mantener su vida privada al margen de las leyes del mercado mediático. Salvo excepciones muy calculadas. Es manifiesto que no le gustan ni los periódicos ni las cámaras ni los micrófonos. No es de ahora. Pero es ahora cuando elige a capricho y rigurosamente fotógrafos, radios y demás testigos.
Los más generosos documentos gráficos sobre su vida y andanzas durante los últimos doce meses se encuentran en una publicación trimestral francesa: 'Terres Taurines'. La edita y dirige André Viard, matador de toros ya retirado, de Vieux-Boucau, en la Francia taurina del Oeste. Viard ha escrito de José Tomás bellísimas palabras. No huecas, no banales, no tópicas. «José Tomás, el mero nombre es sinónimo de autenticidad», ha puntualizado Viard en un editorial de la web de 'Terres Taurines'. A propósito de la corrida de Madrid del 5 de junio. Insólitos, y en España inéditos, documentos sobre las dos últimas etapas mexicanas del torero han aparecido casi en secreto en 'Terres Taurines'. Es fácil suponer que tal tratamiento provoque una inevitable distancia: cuesta ponerse al nivel del refinamiento de Viard, y de su sensibilidad de torero. Con Viard se puede hablar, y dejar hacer y transcribir. Pero no siendo Viard, tal vez no se pueda ni se deba.
Todavía en su primera época, José Tomás delegó atenciones y obligaciones en una jefa de prensa, Olga Adeva. Su pantalla de protección: como unas gafas de sol, de aparente transparencia, joven, de su misma edad. Sintonía sencilla entre los dos. Cronista taurina de la agencia France Press en Madrid, colaboradora de publicaciones taurinas varias y del precario equipo de prensa del que dispusieron los hermanos Lozano durante sus trece años de empresarios de Madrid, encargada de la edición de libros y textos taurinos de la editorial Espasa. Olga Adeva cumplió sin protagonismo y con impecable cordialidad su papel de cómplice del torero. A veces parecía su ángel de la guarda.
Además de hacer de él un ser casi invisible y mudo, Olga cumplió dos misiones mayores. Una a la contra: filtrar y cribar periodistas taurinos, desanimar y aburrir a los curiosos sin indisponerlos, preservar a José Tomás en una supuesta burbuja inmune a las habladurías; y otra de positivo fondo y mayor alcance: ir abriendo al torero un hueco cada vez mayor en la épica escrita. Sin dejarlo asomar ni ponerlo en la diana. Blindado y, por tanto, invulnerable.
No había duda de que José Tomás estaba destinado a ser torero con literatura. Mejor o peor. No fue ni sencillo ni complicado darle carga literaria al mero deseo de José Tomás de vivir al margen del ruido y acoso de radios, televisiones, prensa escrita o información de la red. Allanó el camino la fama gratuita de raro que José Tomás se crió a su debido tiempo. No está, no sabe, no contesta. Permanentemente reunido consigo mismo. Por decirlo de alguna manera. Entre 1999 y 2002 esa política en apariencia inocua trajo consigo el germen del mito. Icono protegido por un cerco de distancia. Intocable, visible sólo en parte. Cuando hubo que mover hilos para categorizar la reaparición de 2007, aquella red protectora resultó buen campo de cultivo.
Las dotes persuasoras de Olga Adeva lograron que esa voluntad de evaporarse o desaparecer no fuera tomada por despecho ni desdén. Sino interpretada generosamente como el descanso del guerrero. La línea paralela de su concepto del toreo, o de su manera de sentirlo y hacerlo.
LOS PASOS Y EL SILENCIO
Dos son las características con que desde un principio vino a dibujarse el estilo de José Tomás: sus silencios y su forma de posarse. Muy pocos habrán toreado con menos ayuda de la voz que él. La voz es un recurso técnico para torear, y hay incluso toros que necesitan la alegría de la llamada como un reclamo. Pero la voz es también el rompedero de la angustia que inevitablemente acompaña al torero durante una faena. Por la voz se va el miedo, se libera o sale. De manera que, cuanto más silencioso es un torero, en más se tiene su valor.
La otra dimensión es, en paralelo, la del ruido de los pasos. Los pasos con que se llega a la cara del toro o se sale de ella. Los que ahí se pierden o se ganan, y que definen una de las reglas de pureza del toreo moderno: la ligazón. José Tomás ha sido de siempre torero bien posado. De muy suaves pisadas y, claro, de poco moverse. O de no moverse nada. Por eso se ha hablado más de una vez de su tancredismo. Se puede torear a pies juntos o a compás abierto. Los gustos y las modas han ido por épocas. Y de frente o de perfil o dando el medio pecho y hasta se puede torear al revés. Y lo mismo: para gustos los colores. No hay una tauromaquia única y sola, ni un solo y único patrón. Ni siquiera se puede sostener en rigor que haya un sitio donde embisten todos los toros o donde no hay toro que se resista.
La apuesta de José Tomás ha sido fundamentalmente por el toreo de perfil y a pies juntos, modo y variante modal que estaban casi arrumbados cuando apareció su persona en el gran teatro del toreo. Modo arrumbado en España. No en México, cuya tauromaquia de pies juntos resultó decisiva para el ideal técnico y estético de José Tomás en sus años de formación. De perfil y a pies juntos, y la adición de dos notas que encarecen y enriquecen el modelo: la quietud y el ajuste en los embroques. ¿La tauromaquia de Manolete? Muy semejante. Con otro toro, otro público, otra manera de ser el espectáculo, otra época. Y otra figura física. Muy distinto el porte.
Relevantes y esdrújulos en el ámbito de una plaza de toros y delante de un toro, el silencio y el reposo fueron de pronto seña de José Tomás. Una cosa y otra se tradujeron con muchas palabras: que el torero parecía aparecerse, o que era como una aparición. Y otras hipérboles algo más pedestres: torero de otra galaxia, o marciano. Si se examina con detalle el repertorio gráfico de Manolete, más rico que variado, se adivina ese toque de silencio. Tan de la época. Hace setenta años Manolete trató de vivir escondido de la curiosidad pública. Era muy sencillo. La biografía que Carmen Esteban publicó hace un año de Lupe Sino, amante de Manolete, desvela bien la estirpe moral del gran torero. La presentación del libro de Carmen Esteban en febrero de 2007 fue la circunstancia elegida por José Tomás para hacerse visible y presente en Madrid. Por un día. Fugazmente. Sin pretensiones aparentes. Se interpretó como una rareza genial lo que fue una gentileza de gran amigo. Detalle revelador.
SU HOMBRE DE CONFIANZA
Los banderilleros y picadores que
han desfilado por su cuadrilla coinciden en que José Tomás es la sencillez misma. Los dos lidiadores de la primera época, Luciano Núñez y Miguel Sánchez Cubero, han sido toreros muy buenos: largos y competentes. Cubero, todavía en activo, se comporta en el ruedo como hombre de confianza. Lo es y se percibe bien si se observa con lupa la lidia de un toro de José Tomás. Ser el decano de la cuadrilla le confiere autoridad con el resto de la tropa. Porque, además de gran profesional, es persona exquisita. Aficionado de tino. Es el hermano menor del difunto Yiyo. Una cuadrilla tan profesional y rigurosa aportó al José Tomás torero gran equilibrio.
Mozo de espadas es uno de los tres hermanos varones de José Tomás. Ni una palabra más alta que otra. En los tumultos ha ejercido de guardaespaldas. Ayuda de mozo de espadas, un íntimo de la familia. De Galapagar de toda la vida. Se apoda Kiki. Después de la retirada de 2002 este Kiki anduvo metido en negocios taurinos. Dicen que la presencia más elocuente o de más peso dentro de ese entorno es la del padre de José Tomás, que fue alcalde electo de Galapagar por el Partido Popular no hace tanto. Tiene fama de vigilar estrechamente cuanto concierne a las finanzas. No es portavoz del torero pero como si lo fuera. Se deja encontrar y le gusta salir. En el círculo de José Tomás no está prohibido hablar, pero como si lo estuviera.
Con frases del padre se ha tratado de sustentar la insostenible teoría de que José Tomás ha sido víctima de alguna conspiración de taurinos profesionales y adláteres. El torero más generosamente alabado, loado, cantado, respetado y encumbrado por la mediática del toro ha sido, durante la última década, José Tomás. El que más. Con abismal diferencia. A José Tomás se le ha identificado en lenguaje de calle con todas las divinas palabras. La autenticidad, según André Viard. Y la verdad, la pureza, el enigma, la espiritualidad, lo solemne, el hechizo, la rebeldía de conciencia, lo insondable, lo inefable, lo etéreo, lo eterno, la magia, el misterio...
La connotación religiosa es fortísima. En la frontera entre lo religioso y lo sectario. Que es la novedad del asunto. El grado de devoción se ha situado en tal nivel que la menor observación crítica sobre José Tomás, en una mera charla de aficionados, ha llegado a considerarse insultante.
LA ERÓTICA DEL DINERO
Sacralizada la figura, y erigida a su lado una sombra de inquisición, la mínima disidencia se castiga como contraria a la ortodoxia. Ajena al carácter del torero, ha ido tomando forma la figura de un dogma encarnado en su persona. Una especie de religión única, anatematizadora, excluyente, capaz de crear herejes por la simple necesidad de destruirlos. Uno de los síntomas del credo es la virulencia con que en casi todas las plazas se increpa a los músicos de banda que pretenden acompañar una faena para celebrarla. Se tiene por profanación o irreverencia.
Los años de residencia y retiro en Estepona pusieron a José Tomás en contacto con la persona que, según vox populi de las tertulias taurinas de la plaza madrileña de Santa Ana, ideó la estrategia de la reaparición y la tasó en dinero. Luis Chica, un ingeniero industrial ya jubilado, gran aficionado de los de toda la vida. Dobla en edad a José Tomás. Mentor en su momento de un torero paisano, Juan Carlos García, que estuvo a punto de despegar hace una década y no llegó a hacerlo. A la inteligencia de Chica se atribuye el paso a paso de las fechas y el órdago de las cifras que José Tomás cobra. Más dinero que nadie nunca jamás. ¿90 millones por dos tardes en Madrid? En la corte de seguidores de José Tomás hay un factor menor pero nada desdeñable: el de la erótica del dinero que se mueve en torno a él. No será por dinero.
EL TORERO
José Tomás Román Martín: nació en Madrid en agosto de 1975.
Primera corrida en público: Colmenarejo, 25 de julio de 1987.
De luces: Valdemorillo, 7 de febrero de 1991. Con picadores en Benidorm, 24 de diciembre de 1993.
Presentación como novillero en Madrid: 24 de septiembre de 1995.
Alternativa: México, 10 de diciembre de 1995. Reses de la ganadería de Xajay. Padrino, Jorge Gutiérrez. Manolo Mejía fue testigo.
Confirmación: 14 de mayo de 1996, de manos de Ortega Cano y Jesulín de Ubrique.
2002: Se retira en Murcia, el 16 de septiembre.
17 de junio de 2007: Regresa en la Monumental de Barcelona.
domingo, 14 de junio de 2009
El secreto José Tomás
sábado, 13 de junio de 2009
José Tomás destinará los beneficios del 5-J en Barcelona a su nueva Fundación

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La Fundación José Tomás será pronto realidad una vez que el diestro se ha decidido a poner en marcha este nuevo proyecto con los objetivos, entre otros, de promocionar y difundir la Tauromaquia. Así lo ha anunciado el propio torero, que ha aprovechado estos días de parón en su calendario para recoger galardones tan prestigiosos como la de Oreja de Oro de Radio Nacional de España o el Premio Paquiro de El Mundo.
La primera gran inyección de capital para la nueva Fundación serán los beneficios de la corrida del próximo 5 de julio en Barcelona donde José Tomás se anunciará, por vez primera en su carrera y de forma benéfica, con seis toros en lo que será el gran acontecimiento del año taurino.
De esta forma, el de Galapagar se suma a las iniciativas de otros toreros que ya cuentan con Fundación propia como Joselito y El Juli. Al igual que ocurriera en la recepción de la Oreja de Oro, José Tomás tomó también el micrófono y la palabra en esta entrega del Paquiro para agradecer el premio que reconocía los 'acontecimientos' del 5 y 15 de junio del 2008 en Las Ventas: "Las cornadas entran dentro del guión y aquellas cuatro faenas no las podré olvidar nunca", dijo.
El ámbito de actuación de la nueva Fundación José Tomás será internacional y sus primeras acciones las llevará a cabo en Cataluña, México D.F. y Aguascalientes, lugares "que han sido fundamentales en mi trayectoria", apuntó el torero. Además de los beneficios de la corrida de seis toros en Barcelona, los 50.000 euros con los que está dotado el Paquiro formarán parte íntegramente del proyecto.
José Tomás tuvo palabras también para su abuelo Celestino, recientemente fallecido y para su admirado maestro Paco Camino: "Fue mi abuelo quien me inició en esto y me enseñó el camino. Y como él, algunos toreros que también me han marcado la senda a seguir. Cada uno tiene su espejo donde mirarse. Y el mío es aquel donde se reflejan los que han buscado un destino de integridad dentro y fuera de los toros. Entre ellos, el maestro Paco Camino", aseveró. "Pero la vida evoluciona y hoy todo es distinto a los años en que el maestro pisaba los ruedos. Hay cosas que no han cambiado. Pero también hay otras que deben avanzar".
José Tomás cumbre en Granada

José Tomás hace el toreo y Luque avasalla en Granada
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En una ciudad mágica como Granada, el Corpus lució en realidad este viernes. 24 horas después de uno de los jueves que brillan más que el sol, fue el viernes apoteósico en la Maestranza granadina donde la feria estalló. Y de qué forma. José Tomás dijo e hizo el toreo; Luque arrolló como pocos y Cuvillo lidió una buena corrida de toros. ¿Qué más se puede pedir? No hay jamón para todos los días.
El triunfo en bandeja lo puso una buena corrida de Cuvillo. De todo hubo, desde dos más apagados como primero y segundo, el noblón cuarto, el buen y con fondo tercero; y la guinda final. Dos toros, con dos cortes distintos, uno por exigente y otro por noble, y con fondo de bravura ambos. Ahí la tienen ustedes, a torearla dicen. Y vaya si la torearon.
José Tomás cuajó una de sus mejores faenas. De principio a fin, sin fisuras, compacta, con rotundidad y seguridad. Hacer el toreo, vamos. Tomado el pulso al toro, que al principio se metía por dentro y no tomaba las telas con ganas, fue todo un festín. Como preludio, un gran saludo de capa rodilla en tierra y, sobre todo, un ceñidísimo quite por gaoneras sin mover un palmo.
Y apoteosis total con la muleta. De principio a fin, con sólo dos guiños al toreo ¿accesorio? Un comienzo espeluznante por estatuarios -de a seis, oiga-, hundido el mentón y descolgado de hombros; y un postre final con cuatro en uno: cambiado, trinchera, granadina y farol.
Entre medias de ello, diez minutos intenso de toreo sin fisuras, de cante grande, el que nace de la cintura partida y las muñecas rotas, el que va hasta el infinito y más allá, el que surge muletazo a muletazo con la muleta cada vez más rastrera, más en corto, más achicando, más cruzado, más cerca, más encajado. La hostia.
La faena de Tomás alcanzó la perfección. Técnica, estética y artística. Toreando despacio en muchos momentos, sintiéndose y sintiéndolo. Exprimiendo por abajo a un toro con fondo que fue a mejor y al que hizo las diabluras que quiso. Aquí, en Granada, marcó diferencias astronómicas. No sólo en caché.
Con el segundo, un borrico desrazado, estuvo correcto y firme. Y el mérito de su labor estuvo en emocionar y llegar al tendido con semejante material. Hubo tiempos y toreo a favor del toro, y así consiguió llenar plaza y llegar a los tendidos.
Junto a Tomás, figura consagrada, Granada vivió con pasión el triunfo de un joven arrollador, Daniel Luque, que salió a merendarse a sus compañeros desde el primer lance con la capa. Con un gran concepto del toreo, Luque tiró de raza y entrega en su primero para golpear primero. Y lo hizo, paseando el primer rabo de los tres que vendrían en total.
Luque es torero que, además, llena plaza y conecta rápido. Y a la gente le llegaron enseguida las primeras series con el buen tercero, al que enganchó y llevó con buen aire. Sin apretarse hasta el final, con más pasión que sosiego. Quizá ese ansia le traicionó en algunos momentos, pero bienvenida sea siempre la raza y entrega de un torero joven.
Luque tuvo, como añadido, desparpajo para, con el toro a menos, mantener el nivel de la faena con cambios de mano y virguerías al toro. Todo en un palmo, todo arrasador.
Con los trofeos en la mano, Luque tuvo la capacidad de asentarse y templarse a sí mismo, sin perder un gramo de frescura y aplomo. A ello ayudó el sexto, un toro nobilísimo y con fondo para durar más y más, al que cuajó en series por abajo, ajustadas, con personalidad. Luque no paró la máquina en ningún momento. Adornos por aquí, por allá, otra serie con la diestra más baja aún y la sensación de que puede comerse a todo el que se ponga por delante.
A todo ello contribuyó una buena corrida de Cuvillo, incluso el lote de Javier Conde. Un primero de poco fondo y un cuarto noble con el que había que apostar. No lo hizo el malagueño, que pareció un sí pero no. Al cuarto le quiso zurrar en el caballo y se volvió la gente en contra. Con razón.
José Tomás estará en la Feria Taurina de Begoña

www.elcomerciodigital.com
José Tomás formará parte del cartel de la Feria Taurina de Nuestra Señora de Begoña el próximo mes de agosto. El diestro, que el año pasado también estaba previsto en la plaza de El Bibio, pero que no pudo intervenir a causa de una cogida, vuelve a formar parte del cartel de la feria de este año. Será el 12 de agosto y compartirá tarde con Manolo Sánchez y con César Jiménez. Esta será la mayor novedad que presentará hoy el empresario taurino de la plaza de Gijón, Carlos Zúñiga, que se ha empeñado, por lo que parece, en traer a la ciudad lo mejor que pueden presentar unos carteles taurinos en la actualidad.
El propósito de Zúñiga pasaba por volver a contar con José Tomás, que el año pasado creó una gran expectación e hizo aumentar de forma muy importante los abonos. Fidelizar a esos aficionados es el primer objetivo al traer al diestro, por sí mismo un imán para llenar El Bibio. La contratación es más meritoria si se tiene en cuenta que José Tomás ha renunciado a torear en plazas importantes.
Figuras
En cuanto al resto del cartel, como adelantó el pasado domingo EL COMERCIO, contará con 'El Fundi', Antonio Ferrera y Luis Francisco Esplá para la primera corrida de abono, el día 11 de agosto. Tras la mencionada de Manolo Sánchez, José Tomás y César Jiménez, el turno el día 13 será para Miguel Ángel Perera, que se encerrará con seis toros. El día 14 de agosto será el turno para los hermanos Rivera, Francisco y Cayetano, con el rejoneador Pablo Hermoso de Mendoza. El día 15 será el turno de Cayetano, David Fandila 'El Fandi, y Manuel Díaz 'El Cordobés'. La feria se cerrará con 'El Juli', 'Morante de la Puebla y José María Manzanares.
José Tomás, Ponce, Morante, Castella... en La Peregrina de Pontevedra

www.cope.es
Los hermanos Lozano, a falta de su presentación oficial, ya han cerrado los carteles de la próxima Feria de la Peregrina de Pontevedra. Un ciclo que contará con un elenco importante de figuras como José Tomás, Enrique Ponce, Morante de la Puebla o Sebastián Castella, entre otros. El abono se dividirá, como ya es habitual en los últimos años, en dos fines de semanas. La feria se cerrará con una corrida de Victorino Martín.
Los carteles del ciclo de la Peregrina que adelanta en su edición de hoy El Correo Gallego son los siguientes:
- Sábado 1 de agosto. Toros de El Torreón para Javier Conde, José Tomás y Sebastián Castella.
- Domingo 2 de agosto. Toros de Alcurrucén para Juan Antonio Ruiz Espartaco, Enrique Ponce y Morante de la Puebla.
- Sábado 8 de agosto. Toros de Garcigrande para El Cordobés, Rivera Ordóñez y El Fandi.
- Domingo 9 de agosto. Toros de Victorino Martín para Juan José Padilla, Luis Bolívar y seguramente El Cid.
martes, 9 de junio de 2009
José Tomás, "El Juli" y Manzanares, confirmados para temporada de Bogotá
www.adn.es
Los españoles José Tomás, Julián López "El Juli" y José María Manzanares, así como el rejoneador Álvaro Montes, han sido contratados para la feria taurina de la capital colombiana de comienzos de 2010, informó hoy el gerente de la Corporación Taurina de Bogotá, Felipe Negret Mosquera.
El empresario señaló que están muy adelantadas las conversaciones con los toreros también españoles Enrique Ponce, José Ignacio Uceda Leal, Matías Tejela y la revelación Daniel Luque, así como con el francés Sebastián Castella.
En la corrida de rejones recibirá la alternativa el colombiano Francisco Javier García, hijo del ganadero de "Vistahermosa", Antonio García.
En cuanto a las ganaderías, Negret Mosquera dijo que están confirmadas las de Mondoñedo, Ernesto Gutiérrez, Las Ventas del Espíritu Santo, Santa Bárbara, Dosgutiérrez y Alhama, ésta última triunfadora en la temporada anterior.
El ciclo de corridas en la Plaza de Toros de Santamaría de Bogotá va de mediados de enero a finales de febrero.
José Tomás recibe el premio Paquiro

www.elimparcial.es
José Tomás es un hombre de convicciones. Defensor de la libertad, amante del buen toreo y fiel de sus allegados, su maestría en los ruedos no le impide saborear de vez en cuando lo terrenal. La entrega este lunes del Premio Paquiro, organizado por “El Cultural” y patrocinado por Telefónica, ha sido uno de esas pocas ocasiones en las que el maestro madrileño ha hecho acto de presencia. La Bolsa de Madrid ha acogido, no sin cierta expectación, un acto en el que no han faltado personalidades de la cultura, la política, la economía y el mundo del toro para homenajear a uno de los máximos exponentes de la fiesta. 
A la tauromaquia no le falta sentimiento. Lo sabe el aficionado, el maestro y hasta el detractor. Está quien busca el milagro del arte en cada estoque y en cada pase, pero está, sobre todo, quien sale cada tarde al ruedo para hacerlo mejor pese a quien pese y cornada a cornada. José Tomás es uno de ellos, por no decir su máximo exponente. Admirado por muchos y temido por otros, el maestro madrileño ha dejado ya su huella impresa en la historia del toreo.
Pese a que lo suyo es dedicación y pasión por el capote, no logra quitarse la etiqueta de producto. Y eso que vive convencido de la importancia de la libertad, la privacidad y el buen hacer en el ruedo. Los elogios que ha recibido confirman que Tomás encandila a quien lo observe, incluso a quien se limite a mirarlo desde la distancia. A los triunfos que lleva cosechados en las plazas se unen el apoyo popular y los premios. Uno de ellos, el Premio Paquiro, organizado por “El Cultural” y patrocinado por Telefónica, ha reconocido por segundo año consecutivo su búsqueda de la perfección.
El maestro de Galapagar lo ha recogido este lunes durante una cena en la Bolsa de Madrid, donde se han recordado las magistrales tardes de Tomás en Las Ventas el 5 y el 15 de junio, en las que cortó siete orejas, y por las que ha sido premiado. Su dedicación no despertó dudas entre los miembros de un jurado presidido por Andrés Fagalde Luca de Tena, y compuesto por el académico y presidente de EL IMPARCIAL, Luis María Anson; el político Pío García Escudero; el empresario Gonzalo Hinojosa; el escritor Mario Vargas Llosa; o la torero Cristina Sánchez, entre otros, que no titubearon al señalarlo como firme vencedor.
En espera de lo que ocurra el 5 de julio, día elegido por Tomás para matar seis toros en solitario en la plaza de Barcelona —y sin cobrar-, el maestro ha afirmado que las dos tardes de junio de 2008 en Madrid son “las más importantes” de su vida. Aunque en aquella ocasión el resultado de la faena fue extraordinario, el maestro rebosa orgullo cuando aborda cuestiones de índole social alejadas del mundo taurino. Así, comenta que pronto una fundación llevará su nombre con el propósito de aportar “dignidad a la gente lo mismo que al toro”. Para empezar, donará los 50.000 euros del Premio Paquiro. No hay duda: Tomás aglutina fieles a su paso, los mismos que no dudan al calificarlo de "héroe".
José Tomás recoge la oreja de oro de RNE

www.burladero.com
José Tomás ha recogido la Oreja de Oro, galardón que concede cada año el programa "Clarín" de Radio 5 de RNE, en el Círculo de Bellas Artes de Madrid.
El diestro ha señalado que este premio es "una motivación más para seguir con la ilusión, buscando siempre mejorar". Tras entregar a Tomás el trofeo que le reconoce como mejor matador de toros de 2008 para los corresponsales de este espacio, Santiago González, director de RNE, ha destacado del torero que "ha despertado un interés inusitado en la sociedad española" y ha subrayado que Tomás "ha ayudado a recuperar el prestigio de la fiesta tanto en España como en el extranjero. Ha sabido unir la estética y lo heroico".
El acto, transmitido en directo por Radio 5 Todo Noticias, ha congregado a numerosos nombres del toreo y la comunicación, como Remedios Villa, directora de Radio 5 y el director de "Clarín", José Luis Carabias, y su antecesor Adolfo Rodríguez Montesinos.
El diestro de Galapagar ha comentado tras recoger el prestigioso galardón que se trata de "una gran satisfacción". Tomás ha recordado que ya tiene en su haber una Oreja de Plata, por lo que "un torero, al cortar las dos, se queda agusto".
El diestro tuvo palabras de agradecimiento para los oyentes de "Clarín" que le han elegido y para el jurado. "Gracias a la gente que me ha votado y al jurado que ha pensado que con 20 corridas se puede ganar este premio", ha señalado.
José Tomás sucede en el palmarés de la Oreja de Oro a Manuel Jesús 'El Cid', triunfador de la campaña de 2007. En esta ocasión Tomás (5 votos) se ha impuesto en la final a Miguel Ángel Perera (3 votos) y a José Pedro Padros 'El Fundi' (1 voto), en el veredicto de un jurado de especialistas compuesto por: Federico Arnás, director del programa de TVE "Tendido Cero"; Eduardo Martín Peñato, presidente de la Asociación de Ganaderías de Lidia y secretario general de La Mesa del Toro; Ángeles Bazán y Rafa Bermejo, editores de los informativos de RNE "Fin de semana" y "24 horas" respectivamente; Juan Ortega y Felipe Garrigues, colaboradores del programa de RNE "Clarín"; Adolfo Rodríguez Montesinos, ex director de "Clarín"; Enrique Mazas, redactor jefe de este espacio taurino; y José Luis Carabias, nuevo responsable de "Clarín".
La terna formada por José Tomás, Perera y El Fundi es el resultado de la elección de los propios oyentes de RNE, que votaron por correo electrónico, y de los corresponsales y colaboradores de "Clarín" en España y en el extranjero.
lunes, 8 de junio de 2009
José Tomás, Ponce, Cayetano, Manzanares y Perera, en La Malagueta

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La feria taurina de agosto de Málaga empieza a configurarse. Y su esqueleto estará configurado en base a cuatro toreros: Enrique Ponce, José María Manzanares, Cayetano y Miguel Ángel Perera, que actuarán dos tardes en el plaza de toros de la capital. Así lo anunció ayer la empresa que gestiona el coso de La Malagueta, Fernando Puche Doña UTE, en un avance de los carteles que configurarán el serial malagueño.
Ponce fue uno de los triunfadores de pasado año al igual que Cayetano, que consiguió el premio Capote de Paseo que otorga el Ayuntamiento de la capital, mientras que José María Manzanares y Miguel Ángel Perera son dos de los toreros que actualmente despiertan un mayor interés en el aficionado. Nombres que se unirán, como ya avanzó SUR, al del José Tomás que hará el paseíllo en la tarde del 20 de agosto.
Regreso de Hermoso
Junto a ellos volverá al coso del Paseo de Reding tras cuatro años de ausencia, como ya avanzó este periódico, José Antonio Morante de la Puebla. Entre los rejoneadores también regresará -tras no figurar en los carteles el pasado año- la figura del toreo a caballo Pablo Hermoso de Mendoza.
En el apartado ganadero, se confirma la presencia en el coso malacitano del hierro de Los Recitales, uno de los triunfadores en la recientemente acabada Feria de San Isidro de Madrid, y volverán a Málaga, tras treinta años de ausencia, los toros de Samuel Flores.
En la información del avance de los carteles facilitada por la empresa no se señalan las fechas en las que actuarán los diestros y ganadería en La Malagueta. Está previsto que en las próximas semanas se hagan oficiales los carteles del abono malagueño.
viernes, 5 de junio de 2009
Huelva cierra su feria con José Tomás, Morante, Perera, Cid, Ponce, Talavante...
www.burladero.com
Los empresarios Óscar Polo y Carlos Pereda han cerrado las combinaciones de la próxima feria de Huelva, unos carteles que dará a conocer la próxima semana pero que Burladero.com adelanta en primicia.
El ciclo tendrá lugar entre los días 30 de julio al 4 de agosto, y entre sus atractivos se encuentra el regreso de José Tomás, una plaza que todavía no ha pisado desde su regreso a los ruedos. Además, también harán el paseíllo Miguel Ángel Perera, Morante de la Puebla, Enrique Ponce, Alejandro Talavante y el diestro local Emilio Silvera, que se despedirá los ruedos.
Los carteles, según puede adelantar en exclusiva Burladero.con son los siguientes.
- Jueves, 30 de julio: Clase práctica con alumnos de diversas Escuelas Taurinas de Andalucía.
- Viernes, 31 de julio: Toros de Martelilla para Manuel Díaz "El Cordobés", David Fandila "El Fandi" y Alejandro Talavante.
- Sábado, 1 de agosto: Toros de José Luís Pereda para Enrique Ponce, Morante de La Puebla y Miguel Ángel Perera.
- Domingo, 2 de agosto: Reses de Luis Terrón para los rejoneadores Joao Moura, Pablo Hermoso de Mendoza y Diego Ventura.
- Lunes, de agosto: Toros de Núñez del Cuvillo para Emilio Silvera (que se despide del toreo), José Tomás y Manuel Jesús "El Cid".
lunes, 1 de junio de 2009
José Tomás, Hermoso de Mendoza y Ventura podrían torear en Semana Grande
www.soitu.es
San Sebastián.- El cartel de las corridas de toros para la Semana Grande donostiarra podría incluir figuras como José Tomás, Diego Ventura o el rejoneador Pablo Hermoso Mendoza, aunque todavía es necesario que los promotores concreten nombres y obtengan cartas de compromiso con los diestros, según el Ayuntamiento.
El concejal de Urbanismo, Jorge Letamendia, ha informado hoy en una rueda de prensa que la Junta de Gobierno ha decidido adjudicar el contrato para arrendar la plaza de toros de Illunbe a la empresa Nuevo Desarrollo de Anoeta (NDA), de modo que sea la encargada de la organización, programación y gestión de los espectáculos taurinos durante las fiestas de la Semana Grande donostiarra que este año se compondrán de seis corridas de toros y una de rejones.
La relación de toreros presentada por esta empresa baraja también otros conocidos nombres como "El Juli", Cayetano Rivera Ordóñez, Enrique Ponce, Miguel Ángel Perera, José María Manzanares, Morante de la Puebla, Sebastián Castellá, "El Fundi", "El Cid", "El Fandi" o "El Cordobés", entre otros.
Sin embargo, la inclusión final en el cartel de todos los nombres mencionados está sujeta a que los toreros confirmen definitivamente su asistencia mediante cartas de compromiso para torear en la arena donostiarra.
En cuanto a las ganaderías, la empresa promotora contempla llevar a la capital guipuzcoana morlacos de Jandilla, Victorino Martín o Santiago Domeq.
NDA vuelve a gestionar así una vez más los eventos taurinos en esta plaza, una de las nueve que existen en toda España de primera categoría, y, aunque mantendrá los precios de las localidades generales de la temporada anterior, ha propuesto reducir el precio de los abonos hasta un 5% en 2009.
Los misterios de José Tomás
www.elpais.es
Fantástico reportaje de Antonio Lorca para El Pais
Ya ocupa un lugar en el olimpo de los dioses taurinos. Sus gestas de la pasada temporada han hecho historia. Todo el mundo habla de él, de su tauromaquia, de su personalidad. Pero este año ha desaparecido de las plazas más importantes. Sevilla y Madrid se preguntan por qué. ¿Dónde está José Tomás?, ¿ha pegado una espantada?, ¿es un problema de dinero?, ¿se debe a una operación de ‘marketing’?, ¿le ha jugado su carácter una mala pasada? Él responde a tanto misterio con silencios.
El descubridor y primer apoderado de José Tomás, Antonio Corbacho, ha estado convencido siempre del paralelismo existente entre la filosofía de vida de los guerreros samuráis y los toreros. Cree firmemente en el bushido, el arte de la estrategia, el camino del guerrero, el código que enseña al samurái a tener una visión positiva de la realidad y no mostrar temor a nada, ni siquiera a la muerte.
Cuando Tomás no era más que un adolescente, Corbacho le infundió el culto por la figura del samurái, los señores de la guerra que buscan la felicidad de forma completa, plena y maravillosa, idealizan el honor, creen que el valor heroico no es ciego, sino inteligente y fuerte, y rinden absoluta fidelidad al emperador.
Así, el incipiente aspirante a torero creó su propio código ético, su propio bushido, en el que el emperador es el toro, al que venera y respeta como contrario, aunque en ello le vaya la vida.
"Éste es el concepto que yo he intentado transmitir: que amando mucho la vida, la desprecie, si hace falta, ante el toro", decía hace unos años Antonio Corbacho, quien hoy prefiere guardar un comprensible silencio sobre el torero y dedicarse por completo a otro "samurái", Alejandro Talavante, cuya carrera dirige.
Pero su teoría va más allá: los toreros no tienen cuerpo. Juan Belmonte decía que hay que torear librándose del cuerpo, que es el sustento del espíritu, pero el que manda es el espíritu; tiempo después, sería Curro Romero quien cerraría el círculo filosófico: "Cuanto más asentadas están las plantas de los pies, más se siente la sensación de que te vuela el cuerpo".
Y José Tomas se hizo torero, un grandioso torero, que cambió la armadura del guerrero por el traje de luces; fue proclamado héroe revolucionario, se ha convertido en leyenda, ha convulsionado la fiesta de los toros y es el primer torero desde hace muchos años que consigue que la tauromaquia no sea sólo un asunto exclusivo de los aficionados.
Posiblemente, nunca se sabrá la influencia que en su vida ha tenido el bushido, o si él mismo nació ya samurái auténtico, aunque viera la luz en el pueblo madrileño de Galapagar. "Se ha llegado a decir", declaró en México, "que salgo a la plaza para que me mate un toro, y ésa es una de las barbaridades más grandes que he escuchado; yo toreo para vivir y no para morir".
Lo cierto, sin embargo, es que José Tomás ha dado pruebas inequívocas de que no conoce el miedo, de que posee un escalofriante y, a veces, temerario valor; que prescinde del cuerpo y parece olvidarse de sí mismo ante el toro, que pisa unos terrenos inverosímiles con una quietud escalofriante y, al mismo tiempo, con serenidad, con temple y solemnidad. Hace ya algún tiempo le preguntaron: "¿Pasas miedo?", y contestó: "¿Que si paso miedo? Paso muchísimo miedo. Tanto, que me gustaría desaparecer algunos días de corrida. Belmonte decía que en los patios de cuadrillas ningún torero firmaría un contrato, y es verdad; si supiesen qué ratos se pasan allí; todos quieren saludarte y desearte suerte, y tú lo que querrías es poder desaparecer...".
A pesar de este rasgo de humanidad, José Tomás es algo más que un guerrero; algo más que un asiduo visitante de las enfermerías, con la piel traspasada y tatuada por tantos pitones certeros en tardes de percances inolvidables. Tomás es algo más que un provocador de sensaciones, en las que el dramatismo encoge los corazones en una mezcla extraña de morbo, emoción, pasión, angustia, delirio, entusiasmo y sobrecogimiento.
José Tomás es un torero de época, un arqueólogo de la pureza, un virtuoso del toreo, capaz de emocionar no sólo por su valor infinito, sino por su concepción artística de la lidia. Es un compendio de torería, vibrante y emotivo, cuando lancea a la verónica clásica y cadenciosa, cuando cita por chicuelinas y permite que el bufido de su oponente le alcance hasta el tímpano, cuando se echa el capote a la espalda y la gaonera es un ¡ay! colectivo porque el roce del pitón le enciende la taleguilla... Es Tomás un artista excelso cuando, muleta en mano, se despoja del miedo, lo traslada a los tendidos y consigue que todos piensen en su cuerpo menos él, sólo absorto en ocupar y conquistar los terrenos de su oponente, y crear, así, la belleza de interminables tandas de muletazos poderosos, ceñidos, auténticos, desbordantes de hondura, especialmente por naturales, en los que ha llegado a alcanzar la perfección soñada. Es un torero, en fin, capaz de protagonizar faenas dramáticas por el valor, y solemnes por su empaque y señorío.
Pero, como figura de época que es, provoca la controversia permanente entre los que le siguen como el gran mesías, y quienes prefieren un tipo de toreo más reposado ponen en duda su técnica y rechazan su supuesto tremendismo, que hace que sufra volteretas casi todas las tardes.
De todos modos, el guerrero y el artista se funden en una personalidad misteriosa, hermética y enigmática, escondido del mundo, en silencio, sin focos, sin cámara. Nadie sabe dónde está, no habla, no se le ve, no se le oye. A veces, una tímida sonrisa, pocas veces, y siempre ese semblante serio, grave y solemne. ¿Quién es este hombre?
Dicen los que le conocen bien que lo que mejor define a José Tomás es su ansia de libertad, su independencia y su alta sensibilidad ante las injusticias del mundo. Es un hombre solidario y, aunque no pertenece a ninguna institución, ha asumido un compromiso personal con distintas causas.
Sus padres han asegurado siempre que su hijo mayor es un chico muy normal, estupendo, con alguna tendencia a la soledad y a la meditación; muy callado, pero también divertido y cariñoso, a quien le gusta vivir a su aire y pensarlo mucho todo.
Cuando no torea, entrena. Y lo hace de acuerdo con un rígido programa. Practica deporte -juega al fútbol y le interesan el tenis y el ciclismo- y acude mucho al campo, sobre todo a las ganaderías con las que se anuncia en los carteles.
Admira a Camarón de la Isla, al Che Guevara, a Manolete y a Antonio Ordóñez. Le gusta el cine y es un ávido lector de novela y de historias de toreros antiguos. El último libro que ha tenido entre sus manos es una biografía del diestro mexicano Silverio Pérez, a quien llegó a conocer en los últimos meses de su vida. Es un buen melómano, y le apasionan Joaquín Sabina, Vicente Amigo, el flamenco y las rancheras de José Alfredo Jiménez; no en vano, José Tomás se siente un poco mexicano, pues en aquel país conoció los secretos de la técnica torera, allí tomó la alternativa en diciembre de 1995, allí llegó a recibir la extremaunción tras una grave cornada al año siguiente, y allí se siente muy querido y respetado.
Tiene sus manías, como no subir ni bajar en el ascensor del hotel los días de corrida, y perderse esas mañanas entre la gente. Hace unos años contaba en este mismo periódico que, en plena feria de San Isidro, y bajo el disfraz de una gorra y unas gafas de sol, salía a contemplar escaparates en la Puerta del Sol o se distraía en los billares de la calle de la Victoria. Otro día, antes de un importante compromiso en la Maestranza sevillana, paseaba entre los jardines del parque de María Luisa y observó a los niños jugando, a las parejas acurrucadas en los bancos, y sintió unas enormes ganas de cambiarse por cualquiera de ellos y disfrutar, sin preocupación, del olor a azahar, de las risas de los niños...
Pero, por encima de todo, José Tomás es muy celoso de su privacidad. No sólo no muestra interés alguno en participar en clanes taurinos -prueba de ello es que su actual apoderado, Salvador Boix, es un músico y escritor, sin vinculación alguna con el negocio de los toros-, sino que defiende a ultranza su vida privada y siente un enorme desapego hacia los medios de comunicación. No se le ve, no concede entrevistas, no se sabe dónde está. Y lo más sorprendente: se niega taxativamente a que se televisen las corridas en las que participa. Así, mientras unos entienden que esta actitud responde a un plan de marketing perfectamente diseñado para promover la curiosidad del público, otros aseguran que es un respetable concepto de la existencia de un hombre con una gran vida interior.
Sea como fuere como persona, lo cierto es que como torero es el más público de todo el escalafón, porque, por derecho propio, se ha convertido en el centro de todas las miradas. Es diferente a todos y, quizá por eso, interesa a todos. Busca el triunfo y la pureza con auténtica desesperación. Quiere torear como lo siente en su cabeza y en su corazón. Su objetivo es la búsqueda de la perfección, desde el convencimiento de que, cada tarde, todo está por hacer.
Sólo así se puede entender que José Tomás sea un perfeccionista en sentido ético: hay que dar el máximo, hay que buscar la excelencia y una depuración técnica y estilística. Hay que darle al toro todas las ventajas y alcanzar la pureza mediante la técnica y el sentimiento artístico.
Con esta particular filosofía como equipaje salió seis veces por la Puerta Grande de Madrid, dos por la del Príncipe de Sevilla, triunfó allá donde fue y tocó la gloria con las yemas de sus dedos. La gloria y el fracaso, también, cuando en 2001vivió la amarga experiencia de que un toro se le fuera vivo en las Ventas. Ése fue un momento crucial en su carrera. En septiembre del año siguiente, en el curso de una temporada irregular y cuajada de percances, cansado, quizá, necesitado de huir de tanta presión, reunió a los suyos y les dijo: "Me voy". Y estuvo cuatro años y nueve meses desaparecido del mundo de los toros.
Por sorpresa, igual que cuando se fue, el torero decidió resucitar en Barcelona en junio de 2007, y lo hizo en medio de una expectación sin precedentes. Justo un año después, este dios humano del toreo hizo temblar las columnas del templo de la tauromaquia cuando se anunció dos tardes en la plaza de las Ventas, cortó siete orejas y, a cambio, se llevó tres cornadas. Aquella gesta provocó un auténtico revuelo nacional y acalló las voces que le recriminaban una cómoda vuelta a los ruedos en cosos de escasa responsabilidad, donde el toro es chico, y el billete, grande.
Pero a José Tomás también le persigue una leyenda negra. Por razones difíciles de entender, aún no ha hecho el paseíllo en la Maestranza de Sevilla desde su reaparición. Allí se le ha esperado con desmedido interés, sólo comparable a la decepción profunda que ha supuesto su doble desacuerdo con la empresa sevillana, por razones económicas en 2008 y por problemas de ganadería en éste. Tampoco está anunciado en la feria de San Isidro porque, según el empresario de la plaza, ha pedido setenta millones de las antiguas pesetas (420.000 euros) por una sola tarde, exigencia, a su juicio, desorbitada e inviable.
El apoderado del torero se pone muy serio cuando se aborda este espinoso asunto, que inicia dejando muy claro que "yo nunca hablo del caché del torero". "La tierra debe ser para quien la trabaja", dice Salvador Boix, "y no para quien la especula; al público le cuesta el mismo dinero sea cual sea el espectáculo que ofrezca la empresa, que actúa como un parásito". "La plaza de Madrid genera mucho dinero, hay de sobra, y la primera obligación de la empresa es atender el interés del aficionado, que paga el mismo precio por un torero que por otro", añade. "Luego no es pesetero quien exige en función de su categoría, sino quien recauda, y su único objetivo es ganar más con una feria más barata", concluye Boix.
Asegura el apoderado que José Tomás ha querido estar presente en Sevilla y en Madrid, y que no se le ha querido contratar porque ha sido un factor desestabilizante de un sistema gobernado por intereses espurios. Está convencido de que la Comunidad de Madrid y la Real Maestranza de Caballería, propietarias de las dos plazas más importantes, han mirado para otro lado y han desatendido los intereses de la afición. "Alegar razones económicas después de cortar siete orejas en dos tardes en Madrid, algo que no tiene parangón, es un gran despropósito", termina.
Posiblemente, lo será, en la misma medida que también lo es su ausencia de las dos ferias fundamentales de la temporada española. Porque para ser el campeón hay que medirse con los mejores, ante las aficiones más sabias y exigentes. También el torero desatiende los intereses del público cuando asume el desacuerdo como conclusión final y decide desparramar su arte por plazas de inferior categoría.
Por cierto, en este mismo periódico, días antes de su reaparición, dijo una frase que ha quedado para la historia: "Vivir sin torear no es vivir". Ahora, a este grandioso artista samurái, guerrero heroico y estilista supremo, habría que preguntarle: ¿Y qué es vivir, José Tomás, sin torear ni en Sevilla ni en Madrid?
Serenata para un torero
Lleva más de una década siguiendo al torero de plaza en plaza. Anya Bartels-Suermondt, nacida en Düsseldorf (Alemania), es periodista y fotógrafa. Y decidió rendir un homenaje a José Tomás. El torero, siempre esquivo con los medios, “lo está aguantando”, en palabras de la propia Anya. Las fotografías de este reportaje pertenecen al libro José Tomás. Serenata de un amanecer, que ha sido publicado por la editorial Lunwerg. Recoge imágenes captadas por Anya Bartels-Suermondt desde el regreso del torero a los ruedos el 17 de junio de 2007.
sábado, 30 de mayo de 2009
Conde indulta un bravo Garcigrande, José Tomás, tres orejas y Tejela, dos en Nîmes

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Apoteósica e histórica cuarta de la Feria de Pentecostés en Nîmes, propiciada por la gran corrida de Garcigrande, cuyo cuarto ejemplar, de nombre Lanero, Nº, 83, negro de capa, nacido en noviembre de 2004, ha sido indultado por Javier Conde. El tercero, premiado con la vuelta al ruedo, permitió que Matías Tejela ofreciera su mejor versión y diera réplica a la gran faena de José Tomás al noble segundo.
La cima de la tarde ha llegado con el bravo cuarto, al que Conde ha indultado después de brindar la faena a José Tomás. Un animal que fue sin dudarlo al caballo y empujó bajo el peto y que en el muleta embistió con alegría, repitió a la distancia y permitió a Conde desplegar lo mejor de su tauromaquia. Inició el malagueño con naturales desmayados y, muy a gusto el torero, continuó en series con su particular aroma y gusto que desataron la locura en los tendidos.
A más el torero, muy jaleado y empujado por el público, ligó circulares sin descanso al final en series muy intensas donde el torero giraba y el toro seguía embelesado la muleta. La plaza comenzó a pedir el indulto y el palco lo concedió.
Anteriormente, Matías Tejela había dado réplica y de qué manera a las dos orejas de José Tomás al segundo culminando una gran obra a un gran toro de Garcigrande premiado con la vuelta al ruedo y dejando ambos diestros más que entreabierta la Puerta de los Cónsules.
El bravo tercero de Garcigrande, que empujó a conciencia y con clase bajo el peto, resultó alegre, pronto y embestidor en el último tercio. Tejela rayó con él a gran altura firmando una de las mejores faenas que se le recuerdan y ofreciendo una importante dimensión. Ligó Matías tandas de mano baja y en redondo por el derecho, rompiéndose el torero. Por el izquierdo, cuando acertaba a cogerle la distancia, lo cuajó también en buenos muletazos culminando una obra completa, a la altura del gran toro. La estocada, hasta la empuñadura, acabó con el toro, que dobló en la misma boca de riego. Con el sexto, con más picante el toro y sin dar facilidades, Tejela no terminó de romper.
José Tomás dejó también más que entreabierta la Puerta de los Cónsules de Nîmes después de cortar las dos orejas a su primer toro. Tomás, que había quitado correcto por gaoneras al toro de Conde, comenzó la faena al segundo con unos doblones muy toreros para luego coger la derecha y firmar dos tandas de muletazos largos aunque fue al natural donde dinamitó la faena el de Galapagar en series de muletazos hondos, encajados y ceñidos que entregaron el Coliseo.
Aprovechó la buena condición del toro salmantino antes de concluir con unas ceñidas manoletinas. Mató recibiendo y dejó un pinchazo hondo, el toro tardó en morir y llegó el aviso, lo que no fue impedimento para que le concedieran las dos orejas.
El quinto ha sido el más deslucido, por gazapón y desrazado, y obligó a José Tomás a recorrer prácticamente la totalidad de la arena ante las dudas del toro. La faena no pudo ser lucida, aunque hubo detalles y voluntad del diestro con un toro muy molesto. Pese a todo, parte del público pidió la oreja, no mayoritariamente, y el palco la concedió.
Javier Conde, en su primer turno, sorteó un animal manejable que llegó algo andarín a la muleta y el malagueño basó el trasteo sobre la mano derecha en series de su personal estilo. Apenas lo probó por el izquierdo y desistió. El público terminó enfadándose.
miércoles, 27 de mayo de 2009
José Tomás torea al cielo y Moreno se reivindica en Córdoba
Se dispuso José Tomás a brindar a su primer toro al público cuando, montera en mano, miró al cielo. Pasó casi inadvertido, pero era su pequeño homenaje a la persona a la que le debe casi todo. A su abuelo Celestino. Aquel que le enseñó a amar el toreo y que hizo que sustituyera la camiseta de fútbol - la del Atlético de Madrid, por supuesto - por el capote y la muleta.
Por eso Celestino, allá donde esté, tendrá que estar orgulloso por la dimensión que su nieto ha dado en Córdoba. Porque sin llegar a la rotundidad de otras tardes cosechadas este año - lo de Valencia y Jerez aún permanece en la retina - José Tomás sí que ha dado muestra de su gran concepto del toreo y de su poderosa tauromaquia.
En el marcador, empató a orejas con José Luis Moreno, que no se quiso nunca ganar la pelea. Y todo con una corrida de Las Ramblas desigual de hechuras y casi perfecta para hacer lo que se ha venido a (mal) denominar el toreo moderno. Toros boyantes pero faltos de casta. ‘Que se dejan', dicen algunos. Pero lejos de lo que es un toro bravo.
Con ellos, José Tomás dio una buena versión con el quinto, ancho de sienes y de feas hechuras, al que recibió muy templado a la verónica a pies juntos. Lo cuidó el madrileño en el caballo, con dos picotazos, para volver a torear a la verónica. Y Moreno le replicó, con unas ceñidas gaoneras de mucha exposición.
Tras un templado comienzo de faena en el tercio, José Tomás se fue rápidamente a los medios. Para dar distancia al toro, que perdió las manos en cuanto le bajó mínimamente la muleta. Por eso fue fundamental el toreo a media altura, cuidándole y dosificándole. Pulseando mucho la embestida y haciendo todo a favor del de Las Ramblas, que aunque acudía al cite con mucha prontitud no terminaba de entregarse bajo la muleta del madrileño.
A partir de ese momento, la faena cogió vuelo. Al natural. En otras dos series de mayor acople y profundidad, bajando algo más la tela. Poquito a poco, que las cosas cuando se hacen despacio y bien saben mejor. Siempre en los medios de la plaza. Logrando una serie de mucha calidad, con un natural marca de la casa, sacando todo lo bueno que tenía el toro, que en manos de José Tomás terminó pareciendo mejor de lo que era.
El final de faena tuvo mucha más emoción, con el toro buscando tablas y él dándole el pecho. Y brillando por circulares rematados con un extraordinario cambio de mano, amén de los ayudados por alto y trincherazos. La estocada cayó desprendida, pero las dos orejas se pidieron con mucha fuerza.
La otra oreja la cortó del segundo, al que ya había recibido muy bien a la verónica, combinadas con chicuelinas. Tras ese brindis al cielo, arrancó por estatuarios. Con la muleta flambeando por el viento y sin inmutarse. El de Las Ramblas iba y venía, pero ‘cogido con alfileres'. Sin entregarse. Lo mejor volvió a llegar con la zurda, dando distancia al toro y toreando muy templado. Gustaron, y mucho, los naturales a pies juntos, así como el final en el terreno de tablas, pasándose los cuernos muy cerca, al igual que las manoletinas. Cortó una oreja tras una estocada algo defectuosa.
José Luis Moreno tampoco quiso quedarse atrás y no pareció notar la presión de la corrida. Por eso no perdonó ni un quite, por tafalleras, verónicas y chicuelinas y con la muleta fue todo entrega y disposición. Con dos toros muy diferentes. Su primero, un toro mansito que se lo pensaba y tardeaba. Pero que no embestía con mal son. Tardó en cogerle el pulso pero cuando lo hizo y se acopló... se gustó. Insistiendo y no aburriéndose. Buscándole las vueltas. Brilló, sobre todo, en una tanda de naturales de bello trazo.
El sexto fue diferente. Con mucha más transmisión y con más complicaciones, especialmente por el izquierdo y algo más de raza. Y Moreno le echó garra y fibra, plantándole cara hasta que consiguió ganarle la pelea. Aprovechando su oportunidad.
Menos convincente resultó Finito de Córdoba. Porque aunque toreó muy bien a la verónica a sus dos toros, aburrió con un trasteo largo con el deslucido primero y no terminó de acoplarse con el manejable cuarto. Los naturales fueron tan estéticos como ligeros. Una vez más, Finito no fue profeta en su tierra.
José Tomás y José Luis Moreno abren la puerta grande en Córdoba

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José Tomás llenó la plaza y cortó tres orejas, aunque no fue de sus tardes más redondas. Su personalidad quedó siempre de manifiesto y su valor apareció en dos faenas ya cuando ambos trasteos estaban en sus postrimerías.
El diestro de Galapagar realizó una faena de menos a más en el segundo, un toro rajado y con el que brilló más en los muletazos finales cerca de las tablas.
Mejoró en el quinto, aunque fue un toro de Las Ramblas excelente. La faena pecó de falta de continuidad, de poca unidad, aunque finalmente rompió la plaza en una tanda enorme con la izquierda. Su personalidad y el influjo que ejerce sobre los públicos fueron decisivos para cortar tres orejas.
Le replicó con contundencia José Luis Moreno, que con el tercero hizo la faena más rematada de la tarde, sobre todo porque aunó su buen estilo con una clara inteligencia para situarse en el sitio y cuajar una faena de emotividad muy alta. El sexto le puso en aprietos pero de nuevo estuvo valiente y torero.
Finito toreó bien con el capote pero no estuvo inspirado ni en el flojo primero ni en un buen cuarto al que no logró hacerle la faena posible.
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Con lleno de 'no hay billetes', se jugaron toros de Las Ramblas, desiguales, nobles y manejables.
Finito de Córdoba, palmas tras aviso y ovación con saludos.
José Tomás, oreja y dos orejas.
José Luis Moreno, dos orejas y oreja.
domingo, 24 de mayo de 2009
Fallece Celestino Román Martín, abuelo de José Tomás

Desde esta pagina, quiero expresarle mi más sentido pesame al Maestro.
José, piensa que desde algún sitio, lejano o próximo, él siempre guiará tus pasos y estará a tu lado como hizo hasta ahora.
Ánimo Maestro.
www.burladero.com
Esta madrugada ha fallecido Celestino Román, abuelo del diestro José Tomás, a los 90 años de edad. Sus restos mortales permanecen en el tanatorio de la localidad madrileña de San Lorenzo de El Escorial, y mañana recibirán sepultura en el cementerio de Galapagar, donde se crió.
Nacido en Colmenarejo, Celestino Román Martín, el conocido como "abuelo Celestino", fue quien inculcó la afición por los toros a su nieto. Emparentado con el ganadero Victorino Martín, Celestino trabajaba como taxista en Galapagar y, además, como era habitual en su tiempo, prestaba sus servicios como chófer para toreros.
El abuelo Celestino inculcó su afición a José Tomás. Fue quien lo llevó por vez primera a los toros y quien le animó a ponerse delante de una becerra por vez primera. Tanto, que el propio José Tomás, después de su histórico triunfo el 17 de junio de 2008 en Madrid, quiso dedicarle el triunfo a él y a su hermano Antonio: "Sólo quiero decir que este triunfo se lo dedico a mi abuelo Celestino y a mi hermano Antonio, él sabe por qué", aseguró entonces a Burladero.com.
El propio Celestino reconocía días después, en televisión, lo que le dijo su nieto: "Llegó a casa al día siguiente y me dijo, abuelo, toma, que te traigo un regalo, a ti y a mi hermano Antonio, y me dio las cuatro orejas de Madrid", relataba, después de ver su sueño cumplido: "Cuando yo lo llevaba de pequeño, la ilusión mía era verlo salir por la puerta grande y..."
Celestino, el abuelo sordísimo con la mirada ingenua
Barquerito
www.hoy.es
El retrato robot del torero proclamado mito del siglo XXI hace referencia a un hombre sin doblez, bondadoso, candoroso y particularmente generoso con la gente que ha trabajado con él. La persona que más decisivamente inclinó su vocación hacia los toros, su abuelo materno, Celestino Martín, responde a ese mismo perfil. La pura llaneza. Cerca de los 90 años. Rico terrateniente de Galapagar, donde supo invertir sus ahorros a tiempo. Pariente ni lejano ni próximo de Victorino Martín y sus hermanos.
Y en estos terrenos se ha fraguado también un misterio nuevo. Se llamó a José Tomás 'el sobrino de Victorino' cuando comenzó la singladura. Tema tabú hace tiempo. Victorino no existe y punto. Ni cuando Victorino, hombre clave en la salida del torero, se ha despachado con él sin morderse la lengua. La callada por respuesta.
El abuelo, chófer de toreros en los años 40 y 50, (que así rezaba en su tarjeta de visita), intimó con uno de los epígonos del manoletismo de la época: Jaime Marco, El Choni. Por mediación de El Choni se ataron los hilos que llevaron a José Tomás a México a educarse y forjarse.
Han hecho fortuna en los últimos años las teorías que pretenden la existencia de un esoterismo en el personaje y en el torero. La influencia de un gurú. Y de no uno, se dice, sino de hasta dos o tres. El abuelo Celestino es la refutación en carne y hueso de tan pretendido misterio. El abuelo Celestino no es ni gurú ni santón. Es un abuelo del todo clásico. Madrileño de la sierra. Sordísimo, con la mirada ingenua de los sordos. Una mirada transparente. El orgullo de la sangre sin ningún tipo de arrogancia.
sábado, 23 de mayo de 2009
Morante, José Tomás y Hermoso, protagonistas en Tendido Cero

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Madrid (España). Morante, José Tomás y Hermoso de Mendoza tienen esta semana un protagonismo especial en Tendido Cero. El sevillano monopoliza "Olé", en especial con el toreo de capote que desplegó el jueves en Las Ventas. José Tomás aparece en el musical "Hoy como ayer" en el que se recrea su actuación en Jerez con un toro de Cuvillo premiado con la vuelta al ruedo con la voz de La Niña Pastori de fondo. Por su parte, Hermoso de Mendoza cierra el espacio con otro video clip titulado "Hermoso Visión" en el que se funde el toreo del navarro el domingo en Madrid con la canción ganadora del festival de Eurovisión.
Otros reportajes que aparecen en esta edición del programa de TVE están centrados en las nuevas tendencias de la fotografía y el toreo con los últimos trabajos de Anya Bartels, Marisa Florez, Javier Arroyo, José Ramón Lozano y Constante. La segunda parte del dedicado a José Luis Marca, además de su faceta de ganadero, hace un repaso a los toreros que ha apoderado. La feria de San Isidro tendrá amplio tratamiento y análisis y se ofrecerá la última hora sobre el estado de El Fundi.
domingo, 17 de mayo de 2009
El toreo y el toro en Jerez
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Dice Álvaro Cuvillo que lo de hoy en Jerez es el toreo y es el toro. Que se alegra hasta de echar uno manso. No echárselo a cualquiera, echárselo a José Tomás. Algo así como que engrandece aún más al torero sin importarle que algún día no quepa en su casa de Estepona. Si no, lo de esta tarde ahí queda para el que lo quiera ver. Como quedó lo de Valencia y lo de Málaga.
Hace justo un año y trece días, José Tomás estuvo muy cerca de perder la vida en esta misma plaza. Hoy volvió a ella con la cicatriz de recuerdo que le cruza el cuello, la mente limpia y el corazón sereno porque para ponerse donde lo ha hecho y estar como ha estado José Tomás con el manso quinto de cuvillo hay que ser amnésico perdido. Igual que lo son los toros buenos y bravos como el segundo, que a cada envite olvidan que han perdido el anterior para seguir la muleta sin resuello.
En los medios de la plaza se citaron en Jerez el toro y el toreo. ¿El toro? ¡Cómo era el toro!. Una maquina de embestir derecho. Idílico. El saludo rondeño y mecido rodilla en tierra a la verónica, sólo hizo que testar lo que el cuvillo prometía por fuera. Lució José Tomás al colorado ojo de perdiz en el caballo, lo puso largo y lo administró después con criterio.
Se barruntaba el lío que luego fue. Todo al natural salvo una serie última con la espada de verdad montando la muleta a derechas. Así lo quiso José, que se pegó el gustazo de cuajar un toro con la izquierda en Jerez. No le pudo obligar por abajo, pero el toro cuajado quedó. Ayudándole al principio y transportándolo toreado y largo después en series de seis y siete. Honda armonía, pureza, encaje y naturalidad. El toreo. Sin academicismos ni amaneramientos.
Le regañaron por coger la espada, pero Tomás - que a poco lo hubiera indultado- no se dio coba y se fue derecho detrás de ella pese a clavar defectuoso. La vuelta al ruedo bien pagó al deslumbrante toro, que hasta por el rabo embistió.
El quinto fue el antónimo del segundo. Poco agraciado y manso. Abanto de salida, no paró quieto. Como alma que lleva el diablo huía el toro sin tomar en serio los capotes que se le cruzaban por medio. No insistió José Tomás, que a conciencia lo picó de menos. El de Galapagar presentó siempre sincero el pecho y la muleta. El de Cuvillo iba y venía sin entregarse, nunca metido en el engaño, pero con transmisión y evidente sensación de riesgo.
José Tomás ni se inmutó en unas primeras series de un toma y daca consciente, asumido el peligro. Fue fijando al toro Tomás y se terminó haciendo con la embestida e interesando al animal por el mismo pedazo de tela que hace diez minutos despreciaba. ¿Milagro?. Si, el del toreo. ¡Torero, torero!, gritaba la marabunta cuando rodó el de El Grullo.
El Cid cortó dos orejas a un lote de cuatro largas. El tercero fue toro bueno de verdad, con calidad y recorrido que recibió muy buen trato de parte de El Boni, perdiendo muchos pasos como acostumbra, ahorrando capotazos y ayudando a que el animal rompiera. Banderilleó cumbre El Alcalareño y le tocaron la música.
Llegó a la muleta el toro embistiendo con alegría y repitiendo incansable, con celo, nobleza y motor. La faena de El Cid desmereció. Mucha intermitencia y desacople. Ligereza también. El trasteo fue cayendo hasta difuminarse. Fue ovacionado con justicia el toro. Al limbo el cuvillo.
El sexto fue otro gran toro. Este último tuvo mucha calidad, clase y repetición y esta vez sí pudo agarrar el triunfo el torero que ligó con temple y compostura sobre la mano derecha, puso más fe, apretó al toro al final y le exprimió hasta conseguir el triunfo, abrochado de una buena estocada.
Juan José Padilla se dio un respiro en su tierra con una de Cuvillo en el cartel estrella. Para él no fue ninguno de los premios gordos del encierro aunque sí alguna aproximación. Sorteó en primer lugar un toro bondadoso y flojo, al que tardó en cogerle el aire, y cuando lo consiguió fue avanzada la faena en una serie intensa pero algo tosca para la suavidad que requería la frágil condición del toro. Todo fue a menos, también el toro, y el jerezano fue ovacionado.
Al cuarto le cortó una oreja, toro bajo y de buenas hechuras aunque el más terciado del encierro, que resultó noble y manejable pese a faltarle la raza. El jerezano se resistió en un principio a banderillearlo, no por chungo sino por todo lo contrario. Terminó haciéndolo a petición popular y con la muleta se metió encima del toro a las primeras de cambio, atacando por demás a un animal que acabó apagando todavía más el propio torero. Mató de buena estocada. Oreja demasiado paisana.
martes, 28 de abril de 2009
José Tomás versus Ponce
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«Existe fecha para el mano a mano entre Enrique Ponce y José Tomás en Nimes, será el miércoles 16 de septiembre. El principio de acuerdo entre los apoderados de ambos matadores es firme. Este acontecimiento va por muy buen camino, aunque todavía faltan muchos pasos por dar». Con estas palabras se expresó ayer por la tarde el empresario Simón Casas a este periódico.
De concretarse definitivamente las negociaciones, el mano a mano entre Enrique Ponce y José Tomás conformará el cartel inaugural de la próxima feria de La Vendimia de Nimes. Respecto del ganado a lidiarse en el citado festejo, Casas explicó que «los toros pertenecerán a una ganadería puntera y del gusto de los toreros. Incluso podrían lidiarse astados de varias divisas, aunque por el momento no hay nada cerrado».
La última ocasión en la que Enrique Ponce y José Tomás compartieron paseíllo -completó terna Francisco José Palazón- data del 21 de junio de 2007, fecha en la que participaron en el séptimo festejo de la feria de Hogueras de Alicante. El desrrazado comportamiento de los toros de Garcigrande, de pobre presentación, limitaron a sendas ovaciones con saludos las actuaciones de ambos matadores.
Polémica
Apenas transcurridos cuatro meses desde que se alternaran en Alicante, José Tomás realizó unas declaraciones a los servicios informativos mexicanos de Televisa, en las que el diestro de Galapagar, al ser cuestionado por las diferencias existentes entre él y Enrique Ponce, afirmó que «Ponce entiende el toreo como que hay que arriesgar lo menos posible, que no hay que pasar determinadas líneas. Y yo no lo entiendo así. Partiendo de esta base se explica que entendamos el toreo de forma muy diferente». La polémica suscitada por las palabras de José Tomás no tardó en fragmentar el planeta del toro. Los furibundos partidarios de uno y otro torero se enmarañaron en una vacua trifulca dialéctica, en un frívolo «o conmigo o contra mí».
El paso del tiempo aplacó la disputa, si bien el 23 de febrero de la presente temporada, Eduardo Canorea, empresario de la Maestranza de Sevilla, al justificar la ausencia de José Tomás de la tradicional corrida del Domingo de Resurrección, desveló que «a José Tomás le ofrecimos dicho festejo antes que a nadie. Su apoderado nos pidió un torero por delante. Nosotros éramos conscientes de sus condiciones, pero los toreros que generalmente pide José Tomás no son para torear un día tan significativo en la Maestranza. Dijimos que el único posible era Enrique Ponce y no hubo más comentarios». Nuevamente, los partidarios de ambos toreros se lanzaron a las trincheras informativas.
El último capítulo de los desencuentros Enrique Ponce y José Tomás surgió el pasado 3 de abril, cuando el empresario de la plaza de toros de Las Ventas de Madrid, José Antonio Martínez Uranga, confirmó oficialmente la ausencia de ambos toreros de las ferias de San Isidro y del Aniversario. El destino quiso unir a los apoderados de ambos toreros, que, rápidamente, se adelantaron a desmentir las razones esgrimidas por el máximo responsable de la empresa Taurodelta.
Macías, a hombros en la segunda de feria; José Tomás, inconmesurable
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La fiesta vive! José Tomás le da aire y la hace grande, entrega el cuerpo al destino y su alma torea delante de 15 mil espectadores a dos toros que no tenían para hacer ni la “o” por lo redondo, parecería magia, pero no, ni hablamos del hechicero del nuevo siglo en el toreo, se trata de la figura más importante del mundo, quien desdeña torear en Madrid y Sevilla, quien firma la tarde grande de San Marcos y a quien no había que perderse en esta feria.
Y quién dijo que Arturo Macías no sabe torear se tragó sus palabras, la Monumental fue testigo que no solamente sonríe y se arrodilla, también corre la mano suave, largo y por abajo, las dos manos y no únicamente con derechazos y naturales. Un gallo giro llegó hasta el ruedo desde sol general con un mensaje que decía “Arturo Macías, la nueva figura de México”. Al final dos orejas con sabor a gloria le dieron la primera salida a hombros en su tierra.
Pero vamos por partes, el primer espada, Eulalio López “El Zotoluco” lo intentó y ante el primero de la tarde que brindó al respetable, lo fue llevando por la derecha y aunque lo puso en un par de ocasiones en apuros, salió avante ante el astado, que comenzó a dar medias embestidas y luego a quedarse parado, mató de estocada caída. Con el cuarto de la tarde no quería dejarse ganar la pelea y se arrodilló para recibir en tablas con dos largas cambiadas; ya con la muleta refrendó el sitio poniéndose ante el manso de Teófilo Gómez, que poco le permitía, pero al que le insistió y exprimió los pases que tenía, se entregó en la suerte suprema y logró pasaportar para cortar un apéndice.
José Tomás con capote en el segundo de la tarde obsequió verónicas a pies juntos y chicuelitas en el quite, luego de brindar a los presentes armó la muleta en diestra mano y comenzó a ligar pases, luego se comenzó a rajar el toro, pero la sapiencia del hombre fue mayor que la de la bestia, y lo fue metiendo y no sólo al astado, también a la gente que no perdía detalle de la maestría del de Galapagar, para cerrar la faena ciñó manoletinas a la faja y tras un pinchazo dejó tres cuartas partes del acero para recibir la merecida oreja. Con el quinto del festejo dio nota también con el capote, de inicio verónicas de las tablas a los medios y tapatías para llevarlo a la vara; ya con la franela intentó por todos lados con el destartalado manso al que se le puso y sobrepuso destapando los olés desde el tendido, ayudados por alto para culminar, y la espada le impidió llevarse, por lo menos, una oreja más.
El más novel del cartel, Arturo Macías, demostró que los triunfos en la México no fueron obra de la casualidad, ni de una buena, dos o tres tardes, sino de una preparación física y mental a pulso, de una continuidad en la cara de los animales y sobre todo de ese gran deseo de ser figura: lo demostró. Con su primero, el que se había enlotado en el sorteo al momento de salir de toriles, se estrelló de espantosa forma en el burladero de matadores y cayó fulminado, debió ser apuntillado y entonces salió el primer reserva, al que lanceó a la verónica y se dio un arrimón en el quite por gaoneras; en el centro del ruedo brindó al público y ahí mismo realizó dos cambiados por la espalda, luego derechazos y olés y más olés; lo mismo con la zurda, corrió la mano y pegó dosantinas que pusieron de pie a los tendidos; encontró los blandos al segundo viaje y se llevó las dos orejas, mientras los despojos del toro eran arrastrados lentamente por el ruedo. Con el que cerró plaza sorprendió su forma de iniciar el trasteo muleteril, ya que se recargó con un desenfado especial que no se sabía si quería que le pasaran al toro o qué, pero ahí junto al burladero de matadores dio tres muletazos por alto como si estuviese toreando al viento, luego todo se fue a la borda con el toro, que se rajó por completo, pero el ansia de triunfo de Arturo fue mayor y se puso enfrente para robarle, incluso a patadas, los pases; tremenda voluntad puso; dejó tres cuartos de acero y pego dos golpes de descabello para aniquilar al burel.

